ANGUEIRA DE CASTRO Y LA REINA LUPA

Subir al castro Lupario desde  la aldea Angueira permite avistar edificaciones medievales y arquitectura tradicional.

Éste es sin lugar a dudas un espacio singular, enclavado en pleno corazón del Camino Portugués y vinculado a la leyenda áurea del Apóstol y a la mítica reina Lupa.  Es el caso del castro Lupario, situado entre los municipios de Rois y Brión. Este hábitat fortificado prehistórico, del que aún pueden verse restos de las dos murallas que lo delimitaban.

Se accede al castro desde un núcleo directamente relacionado con él: Angueira de Castro. Hay que atravesar esta aldea a pie para encontrar el camino que bordea todo el monte del castro. Es un paseo agradable, que invita a la contemplación. Y es que Angueira conserva gran parte de las edificaciones de arquitectura tradicional, con balconadas de piedra y forja, esquinas achaflanadas; casonas grandes, hórreos y las parras comunales. La aldea se amolda a la falda del monte y va surgiendo en torno a él.

Sobrepasado este núcleo comienza un sendero de monte, entre árboles autóctonos. Siguiendo la senda y tras unos quince minutos se llega a la cima de castro Lupario, morada atribuida por la tradición a la reina Lupa. Si el día está claro, la vista es espléndida. También se puede acceder a este enclave desde un camino que bordea el llamado río Tinto, en la salida de Angueira hacia el Faramello. Los vecinos aseguran que éste era por donde transcurría el originario Camino Portugués y el paso de los peregrinos a Compostela.

Desde sus márgenes se contempla también el impresionante pazo de O Faramello, de la familia Rivero de Aguilar y que data del principios del siglo XVIII. Ahí nació el escultor gallego más relevante del barroco, Xosé Gambino, y también se estableció una de las primeras fábricas de papel.

A lo largo del curso del río Tinto aún pueden verse restos de molinos, y algún puente.

RUTA RÍO PEDRAS

RUTA A LAS PISCINAS NATURALES

Situados en la vertiente este de la Sierra del Barbanza los ríos San Xoán y Barbanza juntan sus aguas en un mismo cauce para dar lugar al río Pedras. Aunque éste último se lleva la fama, muchas de las mejores y menos transitadas pozas se encuentran en los cauces aún separados de los ríos.

La belleza de este lugar reside en su abrupta orografía y en el trabajo del agua, que durante miles de años ha ido hundiendo el cauce en la roca dejando a su paso pozas, toboganes y saltos de agua, todo ello rodeado por una hermosa vegetación de ribera, flora y fauna autóctonas, como la trucha, el tritón, el milano o el mirlo de río, constantemente amenazada por los penosos incendios.

Ruta Río Pedras. PRG.91Partimos en coche de los semáforos situados en el centro de A Pobra do Caramiñal junto los jardines de Valle-Inclán y seguimos la carretera que sube, la que lleva hacia la zona del Lagar. En la segunda parte de la curva cerrada que nos encontramos en forma de S, tenemos que tomar la carretera CP-6702, unos indicadores nos ayudarán en el camino. Seguiremos esa carretera, siempre subiendo hasta que llegemos a Aldea Vella. Deberemos pasar por encima de un puente sobre la vía Rápida y al lado de la Iglesia de Santa Cruz de Lesón y un poco más adelante, un hermoso crucero con más de 4 siglos de vida, perfilado en granito del Barbanza.
Al final de la carretera encontraremos una explanada, donde tendremos que dejar el coche. Desde aquí hay dos opciones, las dos aconsejables pero quizá la más sencilla sea la que se inicia a mano izquierda por un sendero que tiene la base hecha con hormigón y que parece que vuelve hacia atrás en el camino. Durante el camino hacia las piscinas pasaremos por un Puente Medieval y por los restos del antiguo Convento de A Miserela, ambos del siglo XIV.

El lugar es apropiado tanto para ir a pasar un día en familia como para aventurarse río arriba explorando al máximo sus rincones. Es recomendable ir por la mañana puesto que el sol se pone pronto entre las gargantas dada su orientación.  Es posible aprovechar para ir a ver la puesta de sol al otro lado de la sierra, ya que en la vertiente oeste aun quedan unas dos horas más de luz. Además hay que llevar calzado apropiado, ir acompañado y llevar comida y agua (aunque mucha gente bebe agua del mismo río, sobre todo en las zonas más altas) A medida que se asciende por el cauce  crece la dificultad para llegar a la siguiente poza y muy pocas personas se atreven a explorar los ríos hasta las zonas más altas…

También existe la posibilidad de contratar una excursión de barranquismo con alguna empresa de la zona.

RUTA DEL RIO SAR

El primer tramo druta_riosare la ruta comienza en el robledal del Santo Arandel entre Chave de Ponte y Beca. A unos metros la ruta gira a la derecha , bordeando los prados del campo de Xandrás, yendo después a la Aldea de Xinzo, aldea que hay que cruzar para hacer luego un tramo por la carretera hacia el monte del Castro Lupario.

Después de disfrutar de las vistas panorámicas que se encuentran en la parte superior del Castro, volvemos a bajar camino del río Tinto, donde se encuentra el puente de Paradela o puente del Rio Tinto, que antiguamente servía de paso entre los municipios de Brión y Teo. Continuando por la orilla izquierda del río, subimos hasta el monte Goiñas, desde donde se puede disfrutar de otra hermosa vista del valle de Mahia en Bastavales, viendo desde aquí el Castro Lupario , los pueblos de Beca y Xinzo e incluso la iglesia parroquial de San Julian de Bastavales.

Siguiendo el camino, se baja de nuevo al punto donde se puede optar por regresar al Santo Arandel o continuar hacia el río Sar, zona de protección especial incluida en la Red Natura como parte del LIC sistema fluvial Ulla- Deza, y la aldea de Vidaloíso. Si decidimos continuar, tendremos que bordear de nuevo los campos de Xandrás, pero en la parte superior, y llegar a la localidad de Chave de Carballo, cruzandola hacia el puentede Vidaloíso, sobre el río Sar. Al llegar al puente, tomar el camino de la derecha, siguiendo durante unos metros el curso del río por la margen izquierda , en la orilla izquierda, disfrutando de este hermoso Robledal, los pequeños saltos de agua del río y con un poco de suerte, de las ánades y otros animales que viven allí.

A los pocos metros, la ruta del camino tuerce a la izquierda, subiendo por una carretera que discurre a través de impresionantes árboles, robles, pinos y otras especies. Siguiendo este camino se llega a la carretera que va al pueblo de Vidaloíso y desde aquí podemos ir a la aldea para hacer un descanso y refrescarmos en su fuente , o bajar a la izquierda de nuevo hasta el puente.
Desde donde volvemos sobre nuestros pasos hasta Chave de Carballo ,y aquí, cruzando la carretera, (un poco a la derecha) tomaremos un pequeño camino de monte que nos llevará de nuevo al Santo Arandel.

INFORMACIÓN TÉCNICA

PUNTO DE PARTIDA:Robledal del Santo Arandel.
TIEMPO: 4 horas, incluyendo descansos
DIFICULTAD: Baja

Vale la pena ver:

Santo Arandel, Castro Lupario, Puente de Paradela, Vistas panorámicas desde el Castro y Monte Goiñas, Orillas del río Sar

TOXOSOUTOS

RUTA DEL MONASTERIO DE TOXOSOUTOS Y RÍO SAN XUSTO

Cabe destacar, en la Parroquia de San Xusto, las cascadas que formaron las inquietas aguas del río del mismo nombre, al borde de un antiguo Monasterio. También recorriendo este río, podemos contemplar puentes medievales, ruinas de antiguas fábricas de papel, pozos excavados por la fuerza de las aguas y paisajes de singular belleza a lo largo de la ruta de senderismo que transcurre por las orillas de este río.

La ruta parte de la aldea de San Xusto, situada en la carretera comarcal AC-543 que une Santiago con Noia. Tras pasar el indicador del pueblo, en la cuesta abajo hay un desvío a la izquierda que nos lleva a la iglesia, nuestro punto de partida.

Como inicio del recorrido tenemos el entorno del que fue el Monasterio de Toxosoutos, fundado en 1131 y que llegó a ser uno de los más importantes de Galicia, hasta que en el siglo XIX se sumió en el abandono a causa de la desamortización. En los alrededores sólo se conservan escasas evidencias, como los molinos, la huerta o el palomar. El claustro del monasterio fue vendido en la década de 1920 a un vizconde de Noia quien lo instaló en su pazo.

Río arriba encontraremos algunas pequeñas edificaciones como antiguos depósitos de agua, molinos, y casetas de piedra muy deterioradas por el paso del tiempo y más arriba, tras pasar un puente de madera, veremos la caída del río San Xusto en casacada.

Después bajamos de nuevo hacia el área recreativa que cuenta con un amplio merendero, y con la Casa Rectoral, reconvertida en albergue turístico. Tras ella hay un puente de madera por el que podemos cruzar hacia el robledal, sin dejar de observar un dibujo grabado en una roca junto al agua, con el sol, la luna y las estrellas. Una vez del otro lado del cauce, un sendero nos conduce al palomar propiedad del antiguo monasterio.

Camino abajo, vamos a dar al frondoso bosque de ribera, donde continuaremos nuestro paseo junto al río hasta un camino de monte que nos llevará cerca de la aldea Cabanetán, para bajar de nuevo al río y seguir su curso hasta el Pozo del Capitán, donde encontraremos la impresionante Cascada de Toxosoutos.

Es posible seguir por el canal que llevaba el agua a la fábrica de papel de las Maceiriñas, y continuar la ruta atravesando por el monte Bóxeres hasta el río Vilacoba.

DE MUROS A FISTERRA, EL FIN DEL MUNDO

Localización: En la zona más occidental de España a la que se accede por la carretera más turística y larga de Galicia, la C- 550, siguiendo todo el perfil del litoral de las rías. Este es sin duda uno de los lugares más visitados de toda Galicia.

Distancias: Alrededor de 120 Km. hasta el faro.

Itinerario: El recorrido comienza en casa, tomando la AC.300 dirección a Os Ánxeles, en cuyo cruce encontramos la carretera que nos llevará hacia la ría de Muros y Noia. Pasamos de largo el desvío a Noia y continuamos por la carretera C-550 en dirección a Muros y a las playas que conforman su ría. Podemos desviarnos al Monte Louro y la Lagoa das Xarfas a donde se llega por la carretera C-550 que corta el humedal en su sector oriental. La villa de Muros, declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1970 por su original estructura urbana y por sus numerosos monumentos de interés arquitectónico y arqueológico. Desde aquí y siempre siguiendo la C-550, seguimos hasta Carnota pasando por sus 7 km de playa hasta la punta de Caldebarcos. Las Gándaras de Caldebarcos constituyen un espacio natural de gran interés ecológico y de belleza paisajística. En Carnota es posible hacer una parada para ver uno de los hórreos más grande de Galicia. Sin desviarnos de la ruta, llegamos al Monte Pindo, donde el relieve cae bruscamente al mar en uno de los paisajes más impresionantes de la geografía gallega. Nuestro recorrido nos acerca a Cee que conserva un interesante casco antiguo, con sus estrechas calles y alguna placita con sabor tradicional. Desde Cee a Fisterra nos queda un recorrido de 16 Km por la carretera que bordea la costa. Dentro de la parroquia de Redonda, en la boca de la ría, se hallan los restos de castillo de Cardenal. Abandonando Corcubión hacia Fisterra, se desarrollan dos encantadoras ensenadas, Sardiñeiro y Langosteira, y el pintoresco puerto, protegidos de los vientos por el monte Facho, donde se enclava el faro más occidental de Europa, durante siglos considerado el fin de la Tierra.

Destacamos: La cascada del Ézaro es una de las más espectaculares de toda Galicia. El agua del río Xallas cae espectacularmente en cascada en las aguas atlánticas, aunque la canalización del río impide contemplar el salto de agua en todo su esplendor. A lo largo de los siglos se ha ido formando un pozo que rebasa los 16 metros de profundidad, para formar luego una pequeña ensenada hasta desembocar en la playa de Ézaro, al pie de la impresionante mole granítica de O Pindo. Este espectacular fenómeno, ha sido motivo de un sinfín de leyendas y tradiciones.

De interes: Ría de Muros | Monte Louro | Lagoa das Xarfas | Playa de Caldebarcos | Hórreo de Carnota | Monte Pindo | Castillo del Cardenal | Ensenada del Sardiñeiro | Ensenada de Langosteira | Faro de Fisterra | Iglesia de San Martiño | Iglesia de Sta. María A Nova | Muiño das Mareas.

DE RUTA POR LAS TIERRAS DEL BARBANZA

En esta ruta podrás encontrar varios puntos de interés turístico que resaltamos en nuestro apartado de imprescindibles, como la Gran duna de Corrubedo o los castros de Baroña. Además de empezar a conocer parte de las Rías Bajas, con lugares tan interesantes como los anteriormente citados, el viajero podrá disfrutar de la rica y variada gastronomía de la comarca en encantadores cascos históricos como los de A Pobra de Caramiñal o Noia.

La ruta planteada es circular por lo que se puede realizar en los dos sentidos, pero nosotros recomendamos empezarla por el sur, bordeando toda la península del Barbanza y acabando en la zona norte de Porto do Son, donde podremos contemplar la puesta de sol desde un lugar tan emblemático como Baroña.

Partimos desde Padrón, villa cuna de la ruta jacobea, para tomar la VG-11 que nos lleva hasta el municipio coruñés de A Pobra do Caramiñal. Desde allí se puede subir al monte de A Curotiña, en cuya cima se encuentra el mirador dedicado a Valle-Inclán desde el que se tiene una panorámica impresionante del conjunto de las rías Baixas hacia el sur y de la ría de Muros y Noia y cabo Fisterra hacia el norte.

A Pobra también ofrece al viajero la posibilidad de conocer otros lugares interesantes como son las piscinas naturales del rio Pedras.

Desde aquí nos encaminamos hacia el Parque Natural de Corrubedo. Una vez allí nos dirigimos al Centro de Interpretación, donde encontraremos información sobre el sitio y las diferentes rutas habilitadas para recorrer la práctica totalidad de este bello espacio protegido. Cabe destacar en las proximidades del parque, justo en la carretera de acceso al mismo, el Dolmen de Axeitos, uno de los símbolos del megalitismo en Galicia y huella de los primeros asentamientos humanos por esta zona de Galicia, así como también el peculiar Mirador de la Rana, construido sobre una piedra de granito con forma de rana y desde donde se contempla a vista de pájaro la desembocadura de la ría de Arousa con sus bateas de mejillones.

Dejando atrás cabo Corrubedo, el más occidental de la península del Barbanza, y tras hacer una breve visita a su solitario faro, nos dirigimos hacia el norte por la carretera de la costa, la AC-550, con el océano siempre a nuestra izquierda, atravesando una zona costera repleta de playas de arena fina y fuerte oleaje.

La siguiente parada obligada es en Baroña, para conocer sus impresionantes castros metidos casi en el mar. Desde aquí es posible contemplar una de las puestas de sol más bellas de Galicia.

Para terminar, también es visita obligada el pueblo marinero de Noia, donde el viajero podrá perderse entre sus calles o degustar unas tapas típicas acompañadas de un buen vino.

Otra propuesta alternativa para los amantes de las playas y de la naturaleza, sería empezar la ruta por el norte y pasar parte de la jornada dando un agradable paseo a caballo por la zona de Portosín, muy cerquita de Noia, con Arístides, un singular guanche residente en nuestra tierra y que cuida a sus caballos como a uno más de la familia.

https://www.eradixital.com/natur-activa/

https://www.centroarqueoloxicodobarbanza.org/es/default.asp

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